Cuando entre tinieblas buscaba asidero... cuando en el silencio añoraba un susurro... cuando en el abismo deseaba un abrazo, no podía siquiera imaginar que la compaña, el cariño y el amor que me diste fuera a cambiar de aquella manera mi vida...
El negro se tornó destello, el vacío canción y la hondura, caricia... Día a día, gota a gota, el amor colmó el vaso y es tanto que al final se derrama, pero el vaso vacío se va llenando con otras vidas, con otros llantos, con otras risas, con otros amores...
Que si te quiero preguntas... que si te quiero me dices... si ya no se que es amor, salvo que es ternura, atención, miradas, piel, calor... que tu me das, que yo te doy... que bebo vigorosa cuando te entregas y que necesito cuando me niegas... Te quiero y te siento y te quiero y me haces feliz y sólo pido una vida larga para devolverte aunque sea una pequenísima parte de todo lo que tú me has dado a mí...
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